Lo intenté ya tres veces, de tres formas diferentes. Terquedad de diseñadora o fé en la idea inicial. El hecho es que aunque se vé muy estético, no funciona.
Disminuí el área de pancarta, pero tampoco. Cuarto intento. Corté y revisé el patrón, quinto intento.
Esta mañanita tomé una decisión salomónica. De esas decisiones que cuestan pero que una vez que las asumes, son un a luz al final de túnel.
A ver sin tanto drama. Decidí después de pensar y pensar, que voy a cambiar el material. Busqué en mi depósito y encontré dos cortinas de baño. Creo que el material funcionará, es más ligero, pero sigue siendo impermemable. Es colorido y tiene caída.
Me pongo a cortar, y cruzo los dedos.






