Proceso_serigrafía artesanal

Poder plasmar mi manera de ver la ciudad en un objeto utilitario es para mí una maravilla.
Magia.
Me emociona como niña.
En CDMX me encontré con muchas más opciones en materiales de las que esperaba, o de las que estoy acotumbrada. En lugar de entristecerme por lo difícil que es producir en CCS, me dije: ¡Toca aprender como novata!.
Eso me entusiasmó.
Pruebas van y vienen, errores, alergias…pintura que no seca…¿base? ¿pigmento? ¿catalizador?Aprendí de manera autodidacta y este nuevo mundo es inmenso. Ansiedad por crear.
Encontré pintura ecológica sin solventes y en base agua. Pigmentos para “cocinar mi color” y ayer, por fin…¡Estampé mi ciudad!
Aquí les dejo imágenes de mi sonrisa.
¡¡¡Ahora quiero dibujar 800 cosas…estampar mil!!!!
Poco a poco y con sonrisa.

Grabado_proceso.


Al llegar a CDMX, me encontré con la maravilla de las imágenes de José Guadalupe Posada.
Las manos me picaron en ese momento.
Si había que comenzar un nuevo rumbo, toda esa tradición puesta en líneas que hay que escabar de un material sería el detonante y medio.
Con absoluto respeto, dibujé lo que sentí la primera vez que llegué a esta ciudad. No hace poco, sino hace varios años cuando fui invitada a hablar de Ciudadela.
Comparto mi proceso con ustedes, porque como artista considero necesario que el camino hacia el objeto sea parte del producto.
Conmovida, emocionada y con el corazón latiendo a mil por hora.