Proceso_serigrafía artesanal

Poder plasmar mi manera de ver la ciudad en un objeto utilitario es para mí una maravilla.
Magia.
Me emociona como niña.
En CDMX me encontré con muchas más opciones en materiales de las que esperaba, o de las que estoy acotumbrada. En lugar de entristecerme por lo difícil que es producir en CCS, me dije: ¡Toca aprender como novata!.
Eso me entusiasmó.
Pruebas van y vienen, errores, alergias…pintura que no seca…¿base? ¿pigmento? ¿catalizador?Aprendí de manera autodidacta y este nuevo mundo es inmenso. Ansiedad por crear.
Encontré pintura ecológica sin solventes y en base agua. Pigmentos para “cocinar mi color” y ayer, por fin…¡Estampé mi ciudad!
Aquí les dejo imágenes de mi sonrisa.
¡¡¡Ahora quiero dibujar 800 cosas…estampar mil!!!!
Poco a poco y con sonrisa.

Bocetos en escalones altos…

 

Los procesos creativos son siempre caóticos en Ciudadela.
Impaciencia.
Placer.
Observación.
Edición, odiada pero necesaria.
Emoción.
Cerebro/razón.
Estomágo…mucho estómago.
El corazón no se mete mucho al principio, porque sale llorando.
Me vuelvo más malcriada. Menos mal que hace mucho aprendí que no se bota nada. Ni los bocetos que te desagradan.
Los dejo con lo que viene. No sé muy bien aún de qué forma.