Me voy en autobús…

Como les he dicho, viajo casi siempre en carro, casi nunca a pie.
Es algo que se dio así. No me molesta. No me hace ruido. Me hace disfrutar mas la ciudad cada vez que la vivo a pie.
Esto de moverme en carro, me ha hecho ver la ciudad a mi manera. Como la cuento en Ciudadela.
Últimamente, en mi camino al día a día me consigo con autobuses.
Autobuses grandes, pintorescos, extravagantes, ruidosos, quizas estridentes.
Autobuses colorinches.
Impertinentes y poco ciudadanos.
Útiles pero peligrosos.
Hay que estar precavido cerca de ellos.
Fascinantes.
Creo que son muy nosotros.
Y creo también que quien lleva su vida cotidiana en ellos merece un homenaje.